Asistencia, notas, horarios, convivencia, PIE y familias — cada perfil ve exactamente lo suyo, construido desde el Decreto 67, el Decreto 170 y la Ley 21.809, no adaptado después.
Hecho para adaptarse a cualquier colegio8
portales de acceso por rol
19+
módulos de gestión para UTP
3
normativas: Decreto 67 · 170 · Ley 21.809
1
sistema, todos los perfiles
Lo abre un profesor cada mañana. Lo usa UTP para armar el año completo. Lo usan Convivencia y PIE para seguir a cada estudiante. Lo usa Inspectoría para sostener la convivencia del día a día. Elige un perfil y mira lo que encuentra apenas entra.
UTP arma el año académico y hace seguimiento de su avance en tiempo real, curso por curso.
Cada profesor ve sus propios cursos y horario — sin configuración previa que armar.
Alertas, casos y fichas sensibles, visibles según a quién le corresponde ver qué.
Apoderados y estudiantes entran con su propia credencial, a su propio portal.
6,4
Promedio
98%
Asistencia
2
Comunicados
Dirección ve el establecimiento completo; Inspectoría sostiene la convivencia diaria.
Un dashboard propio para catalogar, prestar y llevar el control de devoluciones.
* Capturas reales del sistema en desarrollo, con datos de prueba. El panel de Familias es una ilustración.
Cada una de estas herramientas nació de una decisión concreta sobre a quién cuida el sistema cuando nadie está mirando.
Predicción de riesgo de abandono y alertas automáticas por asistencia o rendimiento — se generan solas, sin que nadie tenga que ir a buscarlas.
Por qué importa
Cada alerta compra tiempo para actuar mientras todavía se puede acompañar a tiempo.
Los planes post-expediente (Decreto 67, Art. 12) hacen seguimiento con hitos y plazos reales, curso a curso.
Por qué importa
Cada estudiante queda con un proceso que se sostiene en el tiempo, con pasos concretos hasta resolverse de verdad.
Notas, asistencia y horario aparecen en el Portal de Apoderado y el Portal del Alumno al mismo tiempo que en la sala de profesores.
Por qué importa
Apoderados y estudiantes están al tanto el mismo día, listos para acompañar desde la casa.
El canal de convivencia (Ley 21.809) es de una sola vía: identidad y contacto son enteramente opcionales.
Por qué importa
Bajar la barrera para reportar hace que más situaciones reales lleguen a quien puede actuar.
El horario, los cursos y las asignaturas ya están ahí al iniciar sesión, listos para trabajar.
Por qué importa
Más tiempo para preparar la clase, planificar y acompañar — menos tiempo configurando un sistema.
Perfil Psicológico, Ficha Psicopedagógica y Vulnerabilidad Social muestran el detalle clínico completo solo a quien tiene esa profesión (Decreto 170).
Por qué importa
Cada estudiante y su familia pueden confiar en que su información sensible está protegida, todos los días, por diseño.
El Planificador de Clases sigue el contenido y las unidades de cada asignatura, independiente del horario semanal.
Por qué importa
Un profesor puede avanzar la planificación de todo el año desde el primer día, a su propio ritmo.
La planificación pertenece al curso y la asignatura, no a una sola cuenta. Dos profesores pueden compartirla por bloques distintos y una licencia puede cambiar quién ejecuta sin perder el historial.
Por qué importa
El equipo docente trabaja sobre una misma historia, con permisos claros para cada franja y una vista completa para revisar el avance.
Mover un bloque de horario en un curso no afecta a los demás cursos. Y cada año académico queda disponible, tal como fue, apenas se cierra.
Por qué importa
El colegio cambia todas las semanas y el sistema lo sigue el ritmo — sin perder nunca su propia historia.
Profesores, UTP, Convivencia, PIE, Inspectoría y Dirección se escriben dentro del mismo sistema, con historial de cada conversación.
Por qué importa
Cada decisión importante sobre un estudiante queda documentada en el lugar correcto, disponible para quien la necesite después.
Son decisiones de diseño pensadas desde la ley y el reglamento chileno, no reglas agregadas después para cumplir.
Ocho portales de acceso distintos — UTP, Profesor, Convivencia, Dirección, Inspectoría, PIE, Biblioteca y Familias. Cada cuenta entra directo a lo suyo, sin menús que no le corresponden.
El Decreto 170 exige que el detalle clínico de Perfil Psicológico, Ficha Psicopedagógica y Vulnerabilidad Social lo vea solo quien tiene esa profesión — el sistema lo aplica automáticamente, ficha por ficha.
Cada año académico queda separado. Un año cerrado pasa a solo lectura — se puede consultar, nunca modificar, protegiendo la integridad de los datos históricos.
La cobertura curricular de cada curso vive con su propia hora real, independiente de los demás cursos — cambiar un bloque es un ajuste puntual, no una reconfiguración completa.
Religión, Consejo de Curso y Orientación quedan fuera del promedio general por ley — el cálculo lo aplica el sistema, no cada profesor a mano.
Una planificación puede ser compartida por varios profesores. El sistema conserva quién creó cada contenido, quién ejecutó cada clase y qué bloque docente estaba vigente en ese momento.
Diagnósticos PIE, procedimientos disciplinarios, ficha de salud — cada uno tiene su propia regla de acceso, escrita en el código, no solo en un documento aparte.
El equipo PIE completo (psicólogo, fonoaudiólogo, terapeuta ocupacional, etc.) lee la ficha completa de cada alumno que atiende en conjunto — porque son un equipo tratante, no islas. Pero solo la profesión competente puede editar cada ficha. UTP ve agregados y conteos, nunca el contenido clínico. El profesor de aula ve, como mucho, una recomendación puntual que el profesional decide compartir.
Un caso PIE que egresa no se borra: pasa al Archivo PIE, con la identidad y las fechas administrativas visibles, pero el diagnóstico y las observaciones clínicas se anonimizan según corresponda. Un dato anonimizado deja de ser un dato personal ante la Ley 21.719 — es la forma de conservar historia útil sin cargar un riesgo permanente.
Abrir una ficha clínica sensible queda auditado igual que editarla — no solo "quién cambió qué", también "quién miró qué". Si alguna vez hay que reconstruir quién accedió a un expediente y cuándo, la respuesta ya existe.
HTTPS de punta a punta, respaldo automático diario de base de datos y archivos, contraseñas nunca visibles en texto plano, y sesiones que expiran. Cada colegio corre en su propio contenedor aislado — sus datos nunca se mezclan con los de otro.
Cómo se llegó hasta acá
900
alumnos simulados en la prueba de carga
867K
registros de asistencia probados bajo volumen
2
rondas completas de auditoría de seguridad
6
normas chilenas citadas con su artículo exacto
Cada regla de negocio (cómo se calcula un promedio, cuándo se cierra un año académico, quién firma un procedimiento disciplinario) se verificó contra el decreto o la ley que la exige — no se adivinó ni se copió de otro sistema. Cuando la norma no resolvía algo con precisión, quedó documentado como una decisión de diseño explícita, no como un vacío.
Leer la política de privacidad completaCada perfil tiene su propio acceso. Elige el tuyo en el portal de ingreso.
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